Después de diez
años, he vuelto a tí solo,
soñando aquel
tiempo, oyendo aquel barco,
el tiempo y la lluvia,
el viento y la muerte:
ya todos llevaron,
ya nada dejaron ...
Entre soledades y hondos
dolores
en vagas regiones
de negros malvones
estás, Alejandra,
por cuáles caminos,
con grave tristeza,
oh muerta princesa!
He vuelto a aquel banco
del Parque Lezama.
Lo mismo que entonces
se oye en la noche
la sorda sirena de
un barco lejano.
Mis ojos nublados
te buscan en vano.
Ahora tan solo la bruma
de otoño.
Un viejo que duerme...
las hojas caídas...
El tiempo y la lluvia,
el viento y la muerte:
Ya todos llevaron,
ya nada dejaron ...