Vicente Huidobro
Poemas Árticos
Ella vendrá
tan rápida
Que su sombra se quedará
olvidada
Sin poder encontrar
En el camino
Las nubes hidrófilas
Se rasgan en las cimas
de las hojas
La lluvia
Detrás del
agua
El sol
Al final de una canción
Alguien doblará
los años
Y caerá en
mis brazos.
Mi cabeza inclinada
Sobre la sombra del
humo
Y esta página blanca que se aleja
Escucha el ruido de
las tardes vivas
Reloj del horizonte
Bajo la niebla envejecida
Se dirá un
astro de resorte
Mi alcoba tiembla como un barco
Pero eres tú
Tú sola
El astro de mi plafón
Yo miro tu recuerdo náufrago
Y aquel pájaro
ingenuo
Bebiendo el agua del
espejo.
Caen sus plumas sobre el otoño
Un niño sin
alas
mira en la ventana
Los peces temen trizar
el agua
Y bajo la sombra de
los mástiles
El balandro resbala
Se olvidó el nombre de la madre
Tras la puerta que
bate
como una bandera
El techo está
agujereado de estrellas
El abuelo duerme
Cae de su barba
Un poco de nieve.
La casa de enfrente
blanca de yeso y nieve
En el jardín
ignorado
Alguien pasea
Y un ángel
equivocado
Se ha dormido sobre
el humo de la chimenea
Para seguir el camino
Hay que recomenzar
Quién Escondió
Las Llaves
Había tantas
cosas que no pude contar.
He olvidado la canción comenzada
Aquel pájaro
que voló de mi pecho
Ha perdido el camino
Bajo los puentes
el río muere
de trecho en trecho
Dónde Estás
Sigue tu marcha tras de mis canciones
La ruta ciega
como los lagos secos
Todas las estrellas
han caído
Y las que cuelgan
en las ramas
Caerán también
En el boscaje oblicuo
Se quedó mi
canción
Ultima lluvia
La luna y el pañuelo
Se secaban al sol.
Bajo aquel humo cónico
El tren se aleja como
un mensaje telefónico
En las espaldas de
un mutilado
Las dos pequeñas
alas se han plegado
Y en todos los caminos se ha perdido una estrella
Las nubes pasaron
Balando hacia el Oriente
Alguien busca su propia
huella
Entre las alas olvidadas
Uno
Dos
Diez
Veinte
Y aquella mariposa
que jugó entre las flores de los cuadernos
Revolotea en torno
de mi cigarro.
Hay una panne en el motor
Y un olor primaveral
Deja en el aire al
pasar
En algún sitio
una canción
En Dónde Estás
Una tarde como ésta
Te busqué en
vano
Sobre la niebla de
todos los caminos
Me encontraba a mí
mismo
Y en el humo de mi
cigarro
Había un pájaro
perdido
Nadie respondía
Los últimos pastores se ahogaron
Y los corderon equivocados
Comían flores
y no daban miel
El viento que pasaba
Amontona sus lanas
Entre las nubes
Mojadas de mis lágrimas
A qué otra vez
llorar
lo ya llorado
Y pues que las ovejas
comen flores
Señal que ya
has pasado.