Vicente Huidobro
Poemas Árticos
Todas las aguas eran su cabellera
Y en su mirada vuelta hacia las playas
Un pájaro silbaba
Las olas truenan tan roncas
Que mis cabellos han caído
Recostada sobre la lejanía
Su vientre y su pecho no latían
Sin embargo sus lágrimas vivían
Inclinado sobre mis días
Bajo tres soles
Miraba allá lejos
El paquebot errante que cortó en dos el horizonte.
Con el dedo en los labios
Os he llamado
Yo inventé juegos de agua
En la cima de los árboles
Te hice la más bella de las mujeres
Tan bella que enrojecías en las tardes
La luna se aleja de nosotros
Y arroja una corona sobre el polo
Hice correr ríos
que nunca han existido
De un grito elevé una montaña
Y en torno bailamos una nueva danza
Corté todas las rosas
De las nubes del Este
Y enseñé a cantar un pájaro de nieve
Marchemos sobre los meses desatados
Soy el viejo marino
Que cose los horizontes cortados.
Ayer crucificados en la neblina
Pasé días y días
Con los brazos abiertos
Entre los barcos que se iban
Donde no encontraré mis huellas
Algo Me Encierra Por Los
Cuatro Costados
La noche
El sacristán equivocado
Que apagó las estrellas
Rezaba entre las vírgenes de cerca
En mis dedos hay secretos de alquimia
Apretando un botón
Todos los astros se iluminan
Y tú
que te alejas cantando entre delfines
Y planetas vivos
Nadador pensativo
De todos los jardines
Una tarde traías en tus manos
Cientos de astros enanos
Nadador pensativo
Entre la niebla vesperal
Anoche
La luna enferma murió en el hospital.
Levando el ancla
Las cuatro estaciones van a la isla de Pascua
Allí sin florecer me esperas
Al despertar te elevas
Tu vida es una hostia matinal
Y escucho graznar el águila en la roca natal
Entre sombras que pasan
Se desprenden del pecho los recuerdos
Esos navíos han levado el ancla
Yo te envío los corderos nativos de mis versos
En medio del Pacífico enmohecido
La Isla de Pascua es un ramo
Que muere todos los años
Allá En La Vida Los Adioses
Y tú
desnuda entre tus brazos
Durmiendo sobre cuatro horizontes.
De qué garganta sin plumas
brotaban las canciones
Una nube de humo y un pañuelo
se batían al viento
Las flores de solsticio
Florecen al vacío
Y en vano hemos llorado
Sin poder recogerlas
El último verso nunca será cantado
Levantando un niño al viento
Una mujer decía adiós desde la playa
Todas Las Golondrinas Se Rompieron Las Alas
Una campana ha llorado
sobre el mal y el bien
Los frutos que caen son olvidados
Y las horas también
En la cárcel de enfrente
Las auroras cautivas
Cantaban y gemían
Los ahorcados de hace siglos
Al morir miraron los caminos
Donde los otros pasarían
En marcha
En marcha
El amor se exalta
Tras la alondra filial de tu garganta
El mar en mi vaso de aguardiente
Y sobre el mar
tu sombrero vertical
A Dónde Vas Eternamente
Alguien ha muerto en tu jardín
La golondrina indiferente
Duerme sobre una cuerda del violín
Yo he tenido en mis manos
todo lo que se iba
Y esta luna malherida
Indecisa entre el mar y los jardines
Perfumando los años
Una nube montaba de mis labios
Y mi cigarro
Es la única luz de los confines.