
Fernando Pessoa
Alberto Caeiro
¿Que idea tengo
de las cosas?
¿Que opinión
sobre las causas y los efectos?
¿He meditado
sobre Dios y el alma
Y sobre la creación
del mundo?
No sé. Para
mí pensar en esto es cerrar los ojos
Y no pensar. Y correr
las cortinas
De mi ventana ( que
no tiene cortinas ).
¿El misterio
de las cosas?¿Sé yo lo que es misterio?
El único misterio
es que alguien piense en el misterio.
Aquel que está
al sol y cierra los ojos
Comienza a no saber
lo que es el sol
No puede ya pensar
en nada
Porque la luz del
sol vale mas que los pensamientos
De todos los filósofos
y todos los poetas.
La luz del sol no
sabe lo que hace
Y por eso no yerra
y es común y buena.
¿Metafísica?¿Que
metafísica tienen estos árboles?
La de ser verdes y
copudos y hechar ramas
Y dar frutos a su
hora -nada que nos haga pensar,
A nosotros, que no
podemos dar por ellos.
¿Que metafísica
mejor que la suya,
No saber para que
viven
Ni saber que no lo
saben?
"Constitución
íntima de las cosas"...
"Sentido íntimo
del universo"...
Todo esto es falso,
todo esto no quiere decir nada.
Es increible que pueda
pensarse así.
Es como pensar en
razones y fines
Mientras reluce al
comenzar la mañana
Y al flanco de los
árboles la sombra
Va perdiendose en
un oro vago y lustroso.
Pensar en el sentido
último de las cosas
Es aumentarlo, como
cavilar sobre la salud
O llevar un vaso de
agua a la fuente.
El único sentido
íntimo de las cosas
es que no tiene sentido
íntimo alguno.
No creo en Dios por
que nunca lo he visto.
Si quisiera él
que yo creyese en él
Sin duda vendría
a hablar conmigo,
Empujaría la
puerta y entraría
Diciéndome
¡Aquí estoy!
(Tal vez esto suene
ridículo
Para aquel que, por
no saber lo que es mirar las cosas
No comprende al que
habla de ellas
Con el modo de hablar
que enseña el verlas de verdad.)
Si Dios es las flores
y los arboles,
Los montes, el sol
y el claro de luna,
Entonces creo en él,
Creo en él
a todas horas,
Toda mi vida es oración
y misa,
Una comunión
con los ojos y los oidos.
Pero si Dios es los
árboles y las flores,
Los montes, la luna,
el sol,
¿Para que lo
llamo Dios?
Lo llamo flores, árboles,
monte, luna, sol.
Si él se ha
hecho, para que yo lo vea,
Sol y luna y árboles
y montes,
Si él se me
presenta como árbol y monte
Y claro de luna y
sol y flor,
Es por que quiere
que yo lo conozca
Como árbol,
monte, luna, sol, flor.
Y yo lo obedezco
(¿Sé
mas de Dios que Dios de sí mismo?)
Lo obedezco viviendo
espontaneamente,
Como uno que abre
los ojos y ve,
Y lo llamo luna y
sol y flores y árboles y montes Y lo llamo sin pensar en él
Y lo pienso con los
ojos y los oidos
Y ando con él
a todas horas.
El misterio de las
cosas, Dónde está?
Si apareciese, al
menos,
Para mostrarnos que
es misterio
Qué sabe de
esto el río, qué sabe el árbol?
Y yo, que no soy más,
qué se yo?
Siempre que veo las
cosas
Y pienso en lo que
los hombres piensan de ellas,
Río con el
fresco sonido del río sobre la piedra.
El único sentido
de las cosas
Es no tener sentido
oculto.
Más raro que
todas las rarezas,
Más que los
sueños de los poetas
Y los pensamientos
de los filósofos,
Es que las cosas sean
realmente lo que parecen ser
Y que no haya nada
que comprender.
Sí, eso es lo
único que aprendieron solos mis sentidos:
Las cosas no tienen
significación, tienen existencia.
Las cosas son el único
sentido oculto de las cosas.
