Gabriel Zaid
Se ha desplomado el
mundo.
Toca el Apocalipsis.
Suena el despertador.
Los muertos salen de
sus tumbas,
mas yo prefiero estar
muerto.
Las nubes imponentes,
el encinar umbrío,
los helechos en paz.
Todo tan claro
que da miedo.
Las cosas su silencio
llevan como su esquila.
Tienen sombra: la aceptan.
Tienen nombre: lo
olvidan.