
No olvides la variante
de las pequeñas tiendas de turismo:
pregunta por el perfume
de la muchacha que te hubiera esperado
si tuvieras alguna.
O el licor favorito de tu amigo
que no puede beber
porque la muerte no se lo permite.
Duty free significa simplemente
libre de explicaciones
para asumir la soledad.
Y cuando los altoparlantes anuncien
que el viaje continúa
vuelve y levanta el brazo
hacia la muchedumbre
que es posible que quienes te saludan
sean también solitarios que no tienen
ni visitas ni ausencias.
Nada. Ni el crepúsculo te envuelve,
Ni la tarde te llena de viajes,
Ni la noche conmueve tu obstinada
Nostalgia del amor, cuando
Una tácita doncella surge de la sombra.
Oh corazón, cielo deshabitado de los sueños.
Si sale el sol es para arruinar la cosecha
si se presenta la lluvia se desbordan los rios si encendemos la chimenea
se
quema la casa
si abrimos la ventana se nos entra un murciélago
No es que el Señor haya perdido el control del planeta
Es que mi amada está enferma.
Y eres tambín esta tenaz y leve
melancolía que sus pasos mueve
sobre mi corazón,
y casi no es
melancolía...
Alguna vez yo tuve
tu rostro y tus palabras.
Hoy no sé qué se hicieron.
Hoy eres solamente
esas pequeñas cosas que se llaman
un día, un libro, el lento
caminar de la mano de la estrella,
y a veces -pocas veces- el silencio
fijándose los ojos desolados
en un sitio del aire, como ciegos...
Yo sé que estás lejano de mi límite.
Que ya no eres ni la voz ni el eco...
Si por el cauce de mi sangre subes,
llegas, vano fantasma, hasta mi sueño.
Y te quiero mirar, y es esa tarde
dorada, que ya dije,
lo que encuentro...
La tarde que tenía un campanario
entre los dedos,
y una humana dulzura en la manera
de entendernos...
Tú ya no tienes rostro,
Ya no eres.
increíble tanta risa
en la memoria