Era la fiesta de los leñadores y lanzadores de
lazos en las barandas del puente. La algarabía
de los gitanos en los mercados de la Ceiba y los
Helechos.
Niños tristes deambulaban en las aguas. Espantados
gallos se detenían en los techos flotantes.
Nadie sabía qué había despertado
aquel tumulto
de hojas y animales perdidos. Aquel grito de piedras
y de náufragos en el lodo.
O bajaban al pueblo en el lomo de las mulas
guindados como animales de sacrificio.
O flotaban en la hierba y el río con el treno
inflamado bajo la luz de la luna:
En aquel tiempo la violencia se paseaba con su
tambor de medianoche por las aldeas.