Ya sé que estoy piantao,
piantao, piantao,
no ves que va la luna rodando por
Callao
y un coro de astronautas y niños
con un vals
me baila alrededor...
Ya sé que estoy piantao,
piantao, piantao,
yo miro a Buenos Aires del nido
de un gorrión;
y a vos te vi tan triste; vení,
volá, sentí el loco berretín
que tengo para vos.
Loco, loco, loco, cuando anochezca
en tu porteña soledad,
por la ribera de tu sabana vendré
con un poema
y un trombón a desvelar
el corazón.
Loco, loco, loco, como un acróbata
demente saltaré
sobre el abismo de tu escote hasta
sentir
que enloquecí tu corazón
de libertad, ya vas a ver.
Y así el loco me convida
a andar
en su ilusión super-sport,
y vamos a correr por las cornisas
con una golondrina por motor.
De Vieytes nos aplauden. Viva,
viva...
los locos que inventaron el amor;
y un ángel y un soldado
y una niña
nos dan un valsecito bailador.
Nos sale a saludar la gente linda
y loco pero tuyo, que sé
yo, loco mío,
provoca campanarios con su risa
y al fin, me mira y canta a media
voz:
Quereme así, piantao, piantao,
piantao...
trepate a esta ternura de loco
que hay en mi,
ponete esta peluca de alondra y
volá, volá conmigo ya:
vení, quereme así
piantao, piantao, piantao,
abrite los amores que vamos a intentar
la trágica locura
total de revivir, vení,
volá, vení, tra...lala...lara...