Ernesto "Che" Guevara
El Diario de sus últimos días, 1967
Este primer
día del mes pasó sin novedad. Al amanecer llegamos
a un bosquecillo ralo donde hicimos campamento situando
postas en
los diferentes puntos de aproximación. Los 40
hombres se alejaron por
un cañón que pensábamos tomar disparando
algunos tiros. A las 14 se escucharon los últimos disparos; en las
casitas no parece haber nadie,
aunque Urbano vio bajar 5 soldados que no siguieron por
ningún camino. Decidí permanecer un día más
aquí, pues el lugar está bueno y tiene
retirada garantizada, dado que se dominan casi todos
los movimientos
de la tropa enemiga. Pacho, con Ñato, Darío
y Eustaquio fueron a
buscar agua y retornaron a las 21. Chapaco cocinó
frituras y se dio un
poco de charqui con lo que el hambre no se hace sentir.
No hubieron
noticias. h-1600 ms.
El día
transcurrió sin la menor huella de soldados pero unos chivitos conducidos
por perros pastores pasaron por nuestras posiciones y los
animales ladraron. Decidimos tratar de pasar por al lado
de uno de los
chacos que está más cerca del cañón
e iniciamos el descenso a las 18,
con tiempo para llegar cómodos y cocinar antes
del cruce, sólo que el
Ñato se perdió y se obsecó en seguir.
Cuando decidimos regresar nos perdimos e hicimos noche en el alto, sin
poder cocinar y con mucha sed.
La radio nos trajo la explicación del despliegue
de los soldados el día 30, según noticias difundidas por
la Cruz del Sur, el Ejército comunicó haber tenido un encuentro
en abra del Quiñol con un pequeño grupo nuestro,
sin que hubieran bajas de ambas partes, aunque dicen
haber encontrado huellas de sangre en nuestra huida. El grupo era de 6
individuos. según
el mismo parte.
Día
largo e innecesariamente intenso: al movilizarnos
para llegar a nuestro campamento base, llegó
Urbano con la noticia de que habia oído comentar
a unos campesinos que pasaban: "ésos son los
que hablaban anoche", mientras nosotros estábamos
en camino. A todas luces, el
informe lucía inexacto, pero decidí hacer
como si fuera perfectamente
real y, sin mitigar la sed, subimos nuevamente a un firme
que domina
el camino de los soldados. El resto
del día permaneció en absoluta calma
y al anochecer bajamos todos e hicimos
café, que supo a gloria a pesar
del agua amarga y la manteca de la olla en que
se hizo. Luego hicimos
harina para comer allí y
arroz con carne de anta para llevar. A las 3 emprendimos
la marcha, previa exploración y sorteamos con
toda felicidad
el chaco, cayendo a la cañada
explorada por los soldados.
La radio trajo
la noticia de dos prisioneros: Antonio Domínguez
Flores (León) y Orlando Jiménez
Bazán (Camba), éste reconoce haber
luchado contra el Ejército; aquél dice haberse entregado
confiado en la
palabra presidencial. Ambos dan
abundantes noticias de Fernando, su enfermedad
y todo lo demás, sin contar lo que habrán
hablado y no se publica. Así acaba la historia
de dos heroicos guerrilleros.
Se escuchó
una entrevista de Debray, muy valiente frente a un
estudiante provocador. h - 1 360 ms.
Luego de descansar
en la quebrada, la seguimos una media hora
hacia abajo, hasta encontrar otra que
se le unía, por la que subimos, descansando hasta
las 15 para huir del sol. A esa hora reiniciamos la
marcha, algo más de media hora; allí
estaban los exploradores que
habían llegado al final de
los cañoncitos sin encontrar agua. A las 18
abandonamos la quebrada y seguimos por un camino de
ganado hasta
las 19.30, hora en que no se veía
nada y paramos hasta las 3.
La radio dio
la noticia del cambio de puesto de avanzada del Estado
Mayor de la 4a división de Lagunillas a Padilla,
para atender mejor la
zona de Serrano donde presume que
pueden tratar de huir los guerrilleros
y el comentario de que si me capturan
fuerzas de la 4a me juzgarán en
Camiri y si lo hacen los de la 8a,
en Santa Cruz. h-1650 ms.
Curamos a Benigno
que tiene un poco supurada la herida y le
apliqué una inyección al Médico.
De resultas de la cura, Benigno se
quejó de dolor por la noche.
La radio informó
que nuestros dos cambas fueron trasladados a
Camiri para servir de testigos en
el juicio de Debray. h - 2000 ms.
Las exploraciones
demostraron que teníamos una casa muy cerca
pero también que, en una quebrada
más lejana, había agua. Hacia allí
nos dirigimos y cocinamos todo el
día bajo una gran laja que servía de
techo, a pesar que yo no pasé el
día tranquilo, pues nos aproximamos
a pleno sol por lugares algo poblados
y quedamos en un hoyo. Como
la comida se retrasó, decidimos salir por
la madrugada hasta un afluente
cercano a este arroyito y de allí
hacer una exploración más exhaustiva
para determinar el rumbo futuro.
La Cruz del
Sur informó de una entrevista a los Cambas,
Orlando
fue un poco menos bellaco. La radio
chilena informó de una noticia
censurada que indica que hay 1800
hombres en la zona buscándonos.
h - 1 750 ms.