Me acuerdo,
hay un personaje que dice que París es una inmensa metáfora,
metáfora de qué, no lo sé... Pero París no
ha cambiado,
y esta ciudad sigue siendo absolutamente mítica
para mí.
Uno cree conocer
París, pero no hay tal; hay rincones, calles que
uno podría explorar el día entero, y más
aún de noche. Es una ciudad fascinante; no es la única...
Londres...
Pero París
es como un corazón que late todo el tiempo; no es
el lugar donde vivo; es otra cosa. Estoy instalado en
este lugar donde
existe un especie de ósmosis, un contacto vivo
biológico.
Yo digo que París es una mujer; y es un poco la
mujer de mi vida...